martes, 26 de noviembre de 2019


Casa de Don Francisco Martínez Moreno



Fachada principal sobre Cupido, hoy Sámano

Comenzamos un nuevo episodio de nuestro bello Acámbaro, hoy hablaremos de una casa hermosa de dos plantas, que antiguamente la llamaban la casa del peligro por sus dos plantas de elevado tamaño, está ubicada en la antigua calle de Puente Rojo o Colorado, Cupido o Bella Vista. Ostenta una fachada neoclásica simétrica con hermosas puertas y ventanas en cantera gris plomo, la planta baja muestra al centro la entrada principal que consistente en un marco elaborado con sobria belleza, con molduras chambrantes y jambas con casetón sobrepuesto que complementa las molduras arquitrabe y remata en guardamalletas en los dos extremos inferiores inmediato a las impostas, base y zócalo. Las hojas de las puertas parecen desafiar al tiempo presentan bellos y sencillos cajeados de estilo barroco, las puertas parecen ser de ahuehuete y están claveteadas al rojo vivo, al igual que los cerrojos y pasadores de camarón, todo denota su antigüedad, está dividida en cuatro secciones una de ellas incluye el postigo. A ambos lados de la entrada principal se encuentran dos puertas-ventanas, que posiblemente hayan funcionado una como cuarto del portero y la otra como accesoria. 



Par de ventanas gemelas y balcón corrido.

La planta alta se torna más interesante, por el par de balcones corridos muy a la arquitectura del antiguo Valladolid, los vanos de las ventanas son escarzanos con jambas cajeadas dando la forma, y continúan sobre puestas hasta dar paso a la tapa alta que sirve de base a un hermoso frontón triangular con dentículos en su interior. Todo descansa sobre un amplio repison de cantera gris plomo, que continua casi imperceptible en una bella moldura de media caña para terminar en caprichosos remates con volutas y cartouches con guardamalletas a ambos lados de la casa, delimitando así los dos pisos. Los balcones están rodeados por un hermoso barandal de forja, remata esta planta una exquisita moldura de cantera que a ambos lados del frente de la propiedad termina en elegantes meandros con volutas, todo el conjunto da un aspecto de sobriedad y elegancia, calculo que fue edificada en el último tercio del siglo XVIII.


Hermoso acceso principal

En su interior se puede apreciar un corredor del lado izquierdo formado por cinco o seis arcos de medio punto de sencilla manufactura y en frente cruzando el patio se abre el acceso a las escaleras de dos rampas con descanso, todo muy al estilo colonial.

Ahora hablaremos de los moradores de esta verdadera mansión colonial a principios del siglo XX; Francisco Martínez Moreno nacido en Tarimoro Guanajuato (1869-1956), fue hijo de Petronilo Martínez Martínez (1847-1929) a su vez sus padres fueron Josefa Martínez y Jesús Martínez y de María Eduviges Moreno, unido en Tarimoro con Hilaria Rubio (1871-) procrearon a María Dolores Martínez Rubio (1893-), Román Martínez Rubio (1894-) y a Vicente Martínez Rubio (1898-), casado en 1921 con Francisca Ballesteros García (tía mía).

Don Francisco Martínez Moreno se casó con María Guerrero Martínez, hija de Filomeno Guerrero y de Espiridiona Martínez, procrearon en este matrimonio a:
Raimundo Martínez Guerrero (1900-); Tomás Martínez Guerrero (1902-); Margarita Martínez Guerrero (1908- ); José Santos Martínez Guerrero (1912- ); María Dolores Martínez Guerrero (1914- ); Sara Martínez Guerrero (1916- ); Daniel Martínez Guerrero (1919- ); Francisco Martínez Guerrero (1921- ); Amparo Martínez Guerrero (1923- ); Manuel Martínez Guerrero (1925- ); Efrén Martínez Guerrero (1929- ), entre otros.

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